Mujer una palabra que hasta unas cuantas décadas allende de nuestro presente era la gestora de la crianza de los hijos, educada para ser la esposa fiel y abnegada en su hogar, algunas veces matrimonios arreglados por convertirlo en un objeto, algo útil , cuyas ideas no tienen ninguna importancia y no son de utilidad. Nicaragua un ejemplo típico de machismo propio de países tercer mundista. Hace cuanto que la mujer logro tener derecho al sufragio universal, a ser propietaria de una parcela o de su propia vivienda; si la mujer del área urbana es relegada a un plano inferior, imaginemos a la mujer campesina que tienen que vencer a la ignorancia, la dureza de la vida en el campo, que tiene menos oportunidades de roce cultural y social; lejos de todo avance que le permita estar conectada con el mundo que lo rodea.
Es la mujer un ser cuyo pecado es pertenecer a la sexo femenina juzgada, criticada y condenada por ella misma, la familia, las leyes y la sociedad en su conjunto; somos reinas del mutismo, abusadas, habitadas como casa lúgubres, sin embargo en este pequeño mundo de actor criticables ha nacido una esperanza, llegó en forma de cultura de defensa de los derechos inalienables de hombres y mujeres. El siglo pasado la mujer logro el derecho al voto, se integró a la sociedad a través de grupos de ayuda de asistencia social, la iglesia propicio desde un punto de vista religioso la participación de la mujer, pero no fue hasta que se le permitió leer, obtener instrucciones y llegar hasta las puertas de las distintas universidades que se le dio un giro total al perfil de la mujer nicaragüense: del mutismo y del anonimato a las empresas y medios de comunicación ; la mujer presente en la toma de decisiones, venciendo cada día la segregación a la que fue sometida aun hoy en día se cree que no puede ser chofer, mecánica, ingeniero civil o agrónoma porque esas carreras son especialmente hechas para hombres: esto causa risa puesto que se ha probado científicamente de la capacidad intelectual de la mujer; sobre todo sus características y destrezas nacida de la vida indígena a la que fue sometida. Se ha pretendido enmarcar a la mujer, como un bello y bonito cuerpo sexual sin cerebro; bella pero tonta; un bonito adorno.
Sin embargo los hechos son más que las palabras, mujeres organizadoras de la defensa civil, pioneras en la toma de decisiones en la Asamblea Nacional, Corte Suprema de Justicia, Cámara de Comercio, Personal Diplomático; gestoras de sus propias cooperativas, granjas agrícolas, sindicalistas, promotoras de salud. Hemos vencido nuestras propias limitantes y avanzamos hasta un plano de igualdad y respeto con el llamado sexo fuerte, en realidad el hombre si posee más fuerza porque su musculatura y sistema óseo así se lo permiten, pero en el plano intelectual y cognoscitivo no es más que la mujer.
En este palo la mujer debe mandar igualdad, participación y el derecho a ser escuchada, somos más del cincuenta por ciento (50%) de la población nicaragüense, esto no hace mayoría representativa y por tal circunstancia nos permite cambiar el destino de una nación y por ende nuestro propio destino. Si bien es cierto aún tenemos que vencer el abuso físico, sexual al que muchas mujeres son sometidas, pero ya tenemos las armas necesarias para vencer este último obstáculo; el mayor reto de este siglo es aprender a usar la palabra como arma defensora pues habremos de heredar una actitud pacífica ante tantos hechos de violencia.
La esencia de ser mujer se encuentra en su cuerpo y no por su belleza, su esencia está en el vientre porque allí es donde la vida puede seguir su rumbo, es la especie asegurando su continuidad. Esa mujer que significa su cuerpo para dar paso al abultamiento de un nuevo ser, esa es la verdad, no es el puesto, ni el nivel de cultural, ni la riqueza que posea su esencia está en la fertilidad de su vientre porque eso la hace especial y única ya que su vida se genera en ella, millones de células formando corazón, cerebro, huesos; es la herencia de dos seres en el genoma humano; y que la felicidad se sentirá en escuchar su latido y verlo tomar forma, entonces esa es la pura verdad la mujer es en esencia “ MADRE”, no es la alta ejecutiva o la presidenta de un país, esos son logros y metas alcanzados; es la fecundidad de su vientre la que define es un ser humano formándose dentro de su cuerpo y parirlo al mundo la que nos hace mujer y madre. Algunos dirán que eso ya quedo en el pasado porque la manipulación genética y los niños de probeta quieren sustituir el vientre materno, ahora pregunto ¿también los amamantan con algún cable? Esa es una idea algo loca pero tal vez la inventiva del hombre logre esa meta y el amor materno y la caricia y las cualidades que las madres transmiten a sus hijos también podrán ser manipulados por una máquina. La vida podrá ser creada, manipulada, pero los sentimientos podrán ser creados e inventados, eso es lo que nos hace humanos. Lo contrario nos convertiría en simples maquinas. No debemos confundir el avance del ser mujer, es necesario la ciencia y su inventiva para mejorar la calidad de la vida humana, manipular los genes puede garantizar la vida a un niño que padece de cáncer, reparar órganos, crear partes del cuerpo humano; todo esto es maravilloso porque se puede salvar la vida y vivirla con dignidad. Una mujer es sinónimo de madre, aunque ella no pueda tener hijos, su vientre no albergo la vida pero fue capaz de dar amor al que más lo necesita, así somos seres grandiosos porque somos amor que pueden ser transmitido.
La mujer de hoy y las necesidades que llenar ha salido del hogar en busca de empleo o alguna forma de proveer para su hogar. Lo difícil es dar el primer paso, después solo se sigue la senda que nuestros primeros pasos crearon, la mujer de hoy está conquistando su futuro, rompiendo siglos de esquemas predeterminado para mantenerla sometida, si no me crees lo que está ocurriendo, siéntate como espectadora en un banco en un hospital, una escuela, o en la maquila; veras a miles de mujeres realizando acciones, conjugando el verbo, en este caleidoscopio de la vida. Cuidado hombres hay miles de madres buscando un espacio en donde se pueda sobrevivir.
“Me niego a ser habitada,
renuncio a ser anónima y
mi limite lo pongo yo”
Mujer.


